Bailar de Arquitectura

BAILAR DE ARQUITECTURA

¿Soy un músico en el cuerpo de un artista o un artista en el cuerpo de un músico?

El título de esta exposición está inspirado en una frase pronunciada por Frank Zappa en una fecha inconcreta de los años 70, tras recibir una crítica negativa por uno de sus discos.

Contrariado por aquellos juicios de valor que consideraba injustos, Zappa, espetó ácidamente a un entrevistador que pensaba que escribir sobre música era como bailar de arquitectura.

Tan ácida sentencia era una manera de decir que ningún texto era capaz de capturar la energía y emoción que generaba la experiencia de componer, interpretar o simplemente escuchar música.

Es conocida al respecto la anécdota según la cuál a la petición de que explicara el significado de una pieza que acababa de interpretar, el compositor Robert Schumann respondió…

tocándola de nuevo.

El contrapunto a las ácidas palabras del inefable músico norteamericano lo encontramos en la artista conceptual japonesa Yoko Ono, que en 1964 realizó una publicación que llevaba por título Grapefruit (Pomelo).

A primera vista Pomelo parecía un pequeño libro de poesía, pero al leerlo más detenidamente descubríamos que se trataba en realidad de una obra musical -un cuaderno de “partituras”– que reunía composiciones que ya no se articulaban a través de la notación musical sobre un pentagrama, sino mediante sucintas instrucciones lingüísticas y sugerentes micro-narraciones mediante las cuales los potenciales intérpretes -no necesariamente músicos profesionales- tenían que ser capaces de “reconstruir” mentalmente -en función de su experiencia vital y su capacidad de proyección poética– cosas tan difíciles de materializar como: “el sonido de un bosque en invierno a las 7 de la mañana”.

Frank Zappa y Yoko Ono representan los dos polos sobre los que basculan la mayor parte de las obras que seleccionadas para esta exposición.

Los artistas que forman parte de este proyecto se mueven en territorios próximos al arte conceptual, la performance y la manipulación poética de los objetos. Sus obras están llenas de enunciados textuales e imágenes que nos interpelan, pero la música no siempre se materializa en términos acústicos, aunque en todos los casos es un ingrediente inseparable del proceso creativo.

De hecho, algunos componen música y son capaces de interpretar instrumentos; otros diseñan coreografías concebidas para entornos arquitectónicos insólitos; y para muchos los sonidos, los títulos de las canciones, los imaginarios de la música popular o el simple “ruido de fondo” que se escucha mientras trabajan son “herramientas” que les invitan a preguntarse:
¿Soy un músico en el cuerpo de un artista o un artista en el cuerpo de un músico?.

Comisario: F. Javier Panera

Artistas participantes: Carlos Aires, Felix Curto, Ana Cembrero, Dionisio González; Luis San Sebastián, Irma Marco, Largen & Bread, La Bien querida / Juanma Carrillo, Carlos Aires, Laura Llaneli, Hugo Alonso, Alfonso Sicilia Sobrino, Luis Pérez Calvo.

Vídeos exclusivamente para exposición en sala.

Galerías, Museos, Comisarios y Festivales – solicitar acceso en: javierlargen@gmail.com

Largen & Bread_11-09-2001

11/09/2011 es una videoinstalación creada a partir de la apropiación de imágenes del 11 S, con un fondo sonoro construido con fragmentos de las canciones popque fueron prohibidas en las radios y televisiones norteamericanas en los meses que siguieron al atentado de las Torres Gemelas de Nueva York.

Fueron censuradas porque se consideró que incidían negativamente en el ánimo de la población.

La 2 Noticias «Bailar de Arquitectura»

03/04/2019

 

Largen & Bread_Guantanamera

Pensar la música como forma de resistencia cuando en realidad responde a parámetros culturales alienantes o se usa como instrumento de control político e incluso de tortura, a veces produce la complicidad inconsciente de ser partícipe de lo siniestro.

Uno de los aspectos más sorprendentes en las últimas décadas de países como Estados Unidoses el uso sistemático de la música como arma de guerra.

Surgió a la luz pública por primera vez en 1989, cuando las tropas norteamericanas utilizaron como fuerza de ataque contra el entonces presidente de Panamá, Manuel Noriega, música a alto volumen (Canciones como Born in The USA de Bruce Springsteen o One de Metallica).

El uso del «bombardeo acústico» como “tortura sin contacto” ha sido una práctica estándar en los campos de batalla de Afganistán e Irak, donde el bombardeo específicamente musical se une a la humillación sexual y alaislamiento sensorial con que prisioneros de Abu Grahib a Guantánamo pueden ser obligados a confesar sus secretos sin que se violen las leyes de los Estados Unidos.

Guantanamera es un video monocanal creado a partir de la apropiación de imágenes de las torturas llevadas a cabo por el ejército norteamericano en la prisión de Guantánamo.

Utiliza como fondo sonoro fragmentos modificados de canciones de bandas e intérpretes como Metallica, Slayer, Britney Spears o Christina Aguilera, que eran utilizadas como método de tortura “acústica y psicológica” para doblegar la moral de los presos.

Se aplicabala táctica de poner auriculares con la misma canción durante horas, un bombardeo sonoro para desequilibrar la psicois del detenido.

Muchos de los expresidiarios aseguraron que, de todas las torturas, esta fue la peor.

Esto explica que la censura musical sea uno de los instrumentos de represión y control social favoritos delos gobiernos totalitarios.

Largen & Bread_Articulo_20_C_E

Articulo 20 –C.E / Pone en evidencia que, incluso en España, donde -en teoría-la Constitución de 1978 garantiza la libertad de expresión, se han censurado decenas de canciones, y en algunos casos se ha denunciado y llevado a juicio a sus intérpretes.

El video se apropia de fragmentos de esas canciones y las deconstruye electrónicamente (o,dicho de otro modo: las censura) hasta hacerlas completamente irreconocibles.

Merodeos musicales y tensiones de época

La música es fuente de inspiración de muchos artistas españoles actuales, tal y como muestra la colectiva «Bailar de arquitectura», en el Centro Cultural de la Villa (Madrid)

El dispositivo de época está determinado por sistemas de inclusión y exclusión en una escalada delirante de la censura, como revelan las obras de Largen & Bread: de la demolición terrorista del World Trade Center a Valtonic, se impone un «ruido de fondo» inquietante.